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martes, 3 de septiembre de 2013

Sesión doble de podcast: "Pacific Rim" + "The Wolverine" (Lobezno inmortal) y el futuro de Marvel en el cine



Hoy os dejo esta sesión doble que grabamos de manera casi consecutiva, analizando dos blockbusters más de este verano, en este caso, "Pacific Rim", la última colaboración entre Legendary Pictures y Warner Bros con Guillermo del Toro a los mandos, y "The Wolverine", segundo spin-off del personaje que, sin destacar en nada, mejora bastante a su predecesora. En este último aprovechamos también para darle un repaso al presente y futuro inminente de Marvel en el cine, no solo por parte de Marvel Studios/Disney, sino también por la parte de Fox y Sony Pictures.

En algunos tramos, hablaremos de otros temas como la doble moral respecto a la violencia en el cine actual (bautizado como "el síndrome del Equipo A" por Nails), e incluso daremos pinceladas de cine y videojuegos o series de animación (americanas) y anime.

En nombre de Nails, ElChivas, y yo mismo, esperamos que os guste, y como siempre, pediros que no dejéis de participar con vuestros comentarios y suscripciones si pasáis un rato entretenido con nosotros.
¡Saludos a tod@s!




Enlaces directos por si no cargan los vídeos:

Click aquí para PACIFIC RIM

Click aquí para THE WOLVERINE

viernes, 7 de junio de 2013

Lectura recomendada del mes: Batman Year One (1987)



Si hace poco más de un mes os recomendaba encarecidamente la primera colaboración entre Miller y Mazzuchelli, "Daredevil Born Again", hoy os traigo, de las manos del mismo tándem, el que todavía a día de hoy es considerado el mejor cómic de Batman, y posiblemente la mejor obra de Miller. Más que una lectura recomendada, es una lectura OBLIGATORIA. Esta obra no debería faltar en la estantería de nadie que se considere un verdadero seguidor del caballero oscuro, pero incluso si os habéis empezado a interesar recientemente por el personaje, este es un punto de partida perfecto, e igualmente imprescindible.

Las "Crisis en tierras infinitas" (1985, M.Wolvman/G.Perez) dejaron el universo DC patas arriba, no solo quitando de en medio a algunos personajes, sino también abriendo la puerta para rediseñar el origen y la mitología de los que sobrevivieron. En 1986 John Byrne se encargó de Superman en "Man of Steel", y aunque su trabajo suele ser generalmente aceptado, lo cierto es que tomó algunos elementos de lo que ya hizo Richard Donner en "Superman The Movie", y tampoco aportaba una transformación radical al personaje. Además, como digo, pese a la aceptación general de su trabajo, DC ha ido añadiendo modificaciones a ese origen prácticamente cada 3 semanas.

En cambio en el caso de Batman, poco o nada se ha tocado en estos 25 años largos, hasta el punto de que para las series regulares de Batman los "New 52" (el más reciente reinicio del universo DC) quedan prácticamente como una anécdota pese a la nueva numeración.

Al caso. Durante muchas décadas, Batman fue un personaje importante pero acotado a un tipo de lector muy concreto, y en el ámbito superheroíco más perdido que el Fary en la NBA (en la primera encarnación de la JLA o en las propias "Crisis...") .Un personaje sonriente, benévolo, y que hasta tuvo que cargar con el estigma de la serie televisiva de los 60. Que sí, que algunos le tendréis cariño, y otros siempre la recordaremos con esa sensación de amor-odio con diferentes inclinaciones, pero que para el mundo editorial fue un lastre de inimaginables dimensiones.

Pero llegó un Miller en plena forma, en su momento más introspectivo a la hora de reflejar a sus personajes, y sin tirar de Jokers ni Dos Caras, respetando el origen de novela negra del personaje, conseguía aferrarlo al miedo y rodearlo de oscuridad. Una oscuridad que inexplicablemente nunca le había acompañado pese a lo trágico de su origen, pese a lo simbólico de su doble identidad, y pese a la naturaleza desquiciada de sus enemigos. Para muchos resultaría inimaginable ahora, pero lo cierto es que era así.

"Batman Year One" sigue principalmente a tres personajes: Bruce Wayne regresa a su hogar después de pasar años desarrollando sus habilidades y llevando al límite su cuerpo y su voluntad, dispuesto a completar el legado de su padre y mejorar la ciudad que le vio nacer, pero sin una dirección clara. Al mismo tiempo, un joven James Gordon ingresará en el cuerpo de policía de Gotham donde no tardará en darse cuenta de que es el único hombre honrado en un nido de alimañas. Por si fuera poco, su matrimonio atraviesa una fuerte crisis mientras espera a su primer hijo. Selina Kyle, por otro lado, se verá involucrada de manera casi fortuita en todos los eventos, dando origen a Catwoman de manera mucho más verosímil que en cualquier otra encarnación.

Es precisamente después del primer encuentro entre Bruce y Selina, después de un primer error por parte de Bruce en un escenario real que casi le cuesta caro, cuando frustrado, recibe la señal que cambiará su destino para siempre.

Momentazo 1
Como dije, no encontraremos en este cómic a ningún enemigo como el Joker, solo a Carmine Falcone, mafioso de vieja escuela, y un buen puñado de policías y políticos corruptos. Un caldo de cultivo perfecto para disfrutar aún más de la primera gran aparición del héroe, teniendo en cuenta además los días que corren.
Momentazo 2
"A partir de este momento, ninguno de ustedes está a salvo". Y los pelos como escarpias
Por otro lado, de manera lógica y realista, Gordon, al borde de una crisis nerviosa y en mitad de una aventura amorosa, desconfía del enmascarado aunque parezca defender sus mismos intereses; no en vano, es un hombre de ley, y aunque el sistema esté podrido, no está convencido de que pueda o deba ser desafiado desde fuera. Sus caminos se irán cruzando hasta que, en un grandísimo clímax final, la relación entre ambos cambiará definitivamente, poniendo la primera piedra a una de las amistades más icónicas del mundo del cómic y dejándonos una escena final que Nolan prácticamente fotocopió a modo de tributo en su "Batman Begins".

Como en los grandes trabajos de Miller, los pensamientos en primera persona son fundamentales, y los que llevan la carga dramática y el hilo conductor de la historia, mientras que los diálogos son más bien un vehículo, sin que eso impida que nos dejen algunas perlas memorables.

Estéticamente, vuelve a tener esa carga "noir", ese aire cincuentero que tan bien le sienta a Gotham, y Mazzuchelli vuelve a hacer gala de su increíble uso de las luces y sombras y vuelve a dotar a sus personajes de una tremenda expresividad en las distancias cortas.

Así pues, tanto si eres un asiduo despistado o demasiado joven como para que este cómic haya caído en tus manos, como si eres un neófito o un lector casual poco interesado en la continuidad, te recomiendo que te hagas con él cuanto antes. Yo, y miles de críticos y lectores podemos estar equivocados, pero eso es algo que deberíais descubrir por vosotros mismos. Y por supuesto, tanto si ya lo habéis leído como si lo vais a hacer próximamente, os invito como siempre a dejar vuestros comentarios al respecto.

¡Saludos a tod@s!

jueves, 25 de abril de 2013

Lectura recomendada del mes (I): Daredevil - Born again

Después de algún tiempo arrastrando problemas técnicos, inauguramos la sección de cómic con una de las obras capitales de uno de los autores más controvertidos y al mismo tiempo admirados de las últimas décadas, Frank Miller.

Daredevil fue el primer "hijo" de Miller, y su principal plataforma hacia la fama. En 1979 Marvel lo situó como artista de la publicación, llamando la atención de algunos críticos por su visión "noir" con influencias del impresionismo alemán de Hell's Kitchen, barrio de residencia del propio Miller durante muchos años. De repente New York parecía mucho más oscura y peligrosa, con un aire de cine negro, y en lugar de compartir estética con Spider-man como un apéndice al personaje franquicia de la época, Daredevil tenía por fin un marco propio en el que crecer y desarrollarse. Pero el arte de Miller no bastó para mejorar las ventas, provocando su frustración y manteniendo la serie al borde de la cancelación. Con la llegada de editor Denny O'Neil en 1981 llegaron también los cambios, e impresionado por alguno de los borradores del artista, decide dejar también la escritura de la historia en sus manos. Lo que podía parecer un problema por emerger en una publicación con poco seguimiento se convirtió en una bendición para Miller, ya que es poco habitual que se deje una serie regular al completo a cargo de un artista joven. Todo el potencial del personaje floreció y de la posible cancelación pasó a ser uno de los personajes más populares de Marvel en muy poco tiempo, volviendo al ritmo de publicación mensual. En 1983 dejó la serie para afrontar otros proyectos.

El tratamiento de un personaje que recuerda en muchos aspectos a Batman llamó la atención de DC cómics, que le ofreció su primera serie propia ("Ronin") y que más tarde le asignaría al propio caballero oscuro para sacarlo de las sombras editoriales, pero de eso hablaremos otro día.

Casi al mismo tiempo que eso ocurría, en 1985, Miller regresaba por penúltima vez a Daredevil para dejarnos una de sus obras cumbre en su periodo más prolífico. Solo puso dos condiciones: poder retomar la historia donde la dejó, y poder trabajar con un artista que había llamado poderosamente su atención desde su marcha, David Mazzuchelli. Nacía así uno de los tándems más potentes del cómic contemporáneo, aunque desgraciadamente menos prolífico de lo que a algunos nos hubiera gustado. Si bien Miller no estaba conforme con los arcos argumentales que siguieron a su etapa, si creía que Mazzuchelli había captado a la perfección la esencia estética de su Daredevil, y vio en él al dibujante perfecto para desarrollar uno de los proyectos artísticamente más complejos y simbólicos que se habían visto hasta entonces.


A grandes rasgos, y para no destripar una lectura que estoy recomendando, Born Again relata la caída y "renacimiento" de Matt Murdock a manos de su archienemigo, Wilson Fisk alias "Kingpin", y lo hace a través de un  paralelismo tanto argumental como, sobre todo visual, con la muerte y resurrección de Cristo; como podéis ver en la imagen superior, una de las portadas de la obra es claramente una "Pietà", pero no es ni mucho menos el único simbolismo. Encontraremos otros, como las tres caídas de los pasos de la crucifixión, la propia crucifixión, e incluso para los más observadores, la "lanza de Longino".

Pese a ser un arco argumental dentro de una serie regular, se trata de una obra magna, tanto por su complejidad como por la ambición y el riesgo del proyecto. Es visualmente majestuosa, dejando la acción en segundo o tercer plano para apabullarnos con un sobresaliente uso de los contraluces, el lenguaje corporal también como elemento simbólico, la composición de escena en los momentos de mayor carga dramática, y una atmósfera decadente en los momentos de caída y luminosa y cálida en el renacer que nos sumergirán por completo en el viaje de Matt Murdock.

A nivel argumental, todo arranca con una traición (una de esas que le ha valido a Miller el cartel de misógino para algunos) que desencadenará toda una serie de acontecimientos que irán erosionando a nuestro protagonista, tanto física como mentalmente hasta convertirlo en una sombra, traicionado, acorralado, sin esperanza y al borde de la locura. En primera persona, compartiremos los pensamientos de los personajes principales de la historia: el deleite de Kingpin mientras rompe al único hombre bueno que ha conocido (y su posterior obsesión hacia él), el descenso del propio Murdock a los infiernos, y la humanidad de un personaje que me gustaría destacar, el periodista del Daily Bugle Ben Urich, que ejerce de hilo conductor, y que a diferencia de Murdock, aún teniendo mucho que perder y sin tener poderes para protegerse (ni la sola certeza de si el único hombre que puede hacerlo está vivo o muerto) consigue salir de las sombras y vencer al miedo para poner en jaque al rey del crimen. Porque como dice J. Jonah Jameson en una de las páginas más memorables de esta historia, erigiéndose en algo mucho mejor que el bufón chillón que muchos imaginan, Urich no tiene poderes, pero tiene el arma más poderosa del mundo de su lado.

Gran discurso, inspirador, lástima que él haya empleado ese arma contra el bueno de Spidey

En tercera persona, otros pensamientos menos v´vividos, o reflexiones sobre Kingpi, y sobre todo la angustia y arrepentimiento de Karen Page, ex-novia de Murdock convertida en una suerte de Judas con demasiadas dependencias.

Posiblemente lo que más flojee en esta historia sea su último tramo, donde la utilización de un súper-soldado desquiciado llamado Nuke resulta algo artificial, y aunque consigue su intención de mostrarnos cómo lo que era una amenaza menor y manejable para Kingpin se ha convertido en una obsesión capaz de hacerle perder los papeles, casi parece una excusa para sacar a la palestra al Capitán América y los Vengadores como reclamo final en una historia que no los necesitaba, añadiendo una última crítica demasiado atropellada (aunque efectiva) a una trama redonda hasta entonces. No es que el final sea malo, el desenlace a nivel de personajes queda suficientemente cerrado y justificado (aunque se echan de menos algunas reflexiones más de Murdock en ese sentido), lo que patina es el elemento utilizado para conducir a ese desenlace.

Aunque no soy hombre de puntuar, creo que debo hacer una excepción con los cómics comentados en la página, así que le daré un 4,5 sobre 5.

Y de cara a mi próxima entrada de cine, recomendar también (encarecidamente) la otra colaboración entre Miller y Mazzuchelli (que comentaré otro día) de la que toma prestados ciertos elementos la película que visitaré en mi próxima entrada. Se trata de "Batman: Year One", así que supongo que muchos ya sabéis cual es la película en cuestión.

Lectura obligadísima. Y esta pienso destriparla, así que estáis avisados.

¡Saludos a tod@s!