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viernes, 13 de mayo de 2016

10 cosas que todo el mundo ventila como errores en Batman v Superman que para mí no lo son (2 de 3)



4. ¿Por qué se acusa a Superman de unos asesinatos que no ha cometido? (viene de 3, 4, 5, 6 y 7 El plan de Lex)

Creo que nunca he leído ni escuchado más acerca de las virtudes de una autopsia que para criticar esta escena y su repercusión. Y es que amigos y amigas, el tema es que NADIE en toda la puñetera película dice que Superman haya matado a nadie. Se llama intervención en suelo soberano, y daño colateral. Algunos dirán que también hubo daño colateral en MoS y solo parece importarle a Bruce Wayne y su ex-trabajador, pero es que el escenario no es comparable. En MoS Superman interviene coordinado con el ejército para detener una amenaza global, y es precisamente esta colaboración en el pasado la que obliga indirectamente a las autoridades a tomar cartas en el asunto esta vez. Cualquier sospecha de que Superman pudiera haber intervenido con el beneplácito de los EEUU para detener a un enemigo (real o potencial) del país, debe ser eliminado de raíz.
No se está acusando a Superman por las muertes, se le está llamando a declarar para esgrimir su responsabilidad en un incidente internacional que puede acarrear graves consecuencias diplomáticas. Y si a estas alturas necesitamos que nos expliquen esto con más texto del empleado, creo que tenemos un problema.

Y ya de paso, aclarar que todo esto se complementa y da sentido a la subtrama de la bala. Es cierto que puede no ser la subtrama mejor resuelta del mundo, pero no carece de sentido. Recordemos que la CIA utiliza a Lois Lane para llegar hasta este supuesto terrorista a través de Jimmy Olsen. Por lo tanto, la intervención de Superman resulta perfecta para borrar sus huellas y presentar al alienígena como responsable del incidente. Admitir, no solo la implicación de la CIA, sino la posible relación en todo ello de un empresario americano como Luthor supone un problema cuya solución es tan sencilla como dejar al azuloso en el ojo del huracán. No es necesario ponerla de "gran thriler político" oiga, pero de ahí a considerar estas ramificaciones, con cierto subtono crítico y muy relacionado con la realidad, como un error imperdonable, creo que va un trecho.

5. ¿Por qué hacer explotar el Capitolio?

Pongámonos en situación. Luthor quiere que Batman mate a Superman. Esto es tan sencillo que no requiere explicación alguna, y aún así sigo encontrando gente que se pregunta por qué quiere que uno de los dos mate al otro. No, uno de los dos no: Batman a Superman. Ese es el plan, siempre fue el plan, y ese seguirá siendo el plan en sucesivos visionados.

Y en este punto, Batman ya tiene todo lo que necesita, salvo un último empujoncito. Está cabreado, pero no lo suficiente. Y tiene miedo, mucho miedo (la mirada desde el Batmóvil no deja lugar a dudas). Por otro lado, la imagen de Superman se ha debilitado, pero él no lo ha hecho.

La explosión del Capitolio no es sino el movimiento definitivo para situar ambas piezas en el tablero, justo donde él las quería. Un empujón definitivo a la rabia de un hombre que ha perdido demasiado, incluyendo la paciencia, y el golpe de gracia definitivo a la confianza de otro, que en algún momento creyó que, tal vez, esforzándose lo suficiente, podría salvar a todo el mundo, solo para fallar una vez más.

Una voz me grita a lo lejos. "Eh, pero Mercy Graves está en el Capitolio, cómo se puede ser tan hijodeputa? ". Bueno, querido lector imaginario, Superman puede ser ingenuo, pero no imbécil, y si solo hay dos asientos vacíos en toda la sala, que pertenecen precisamente a Luthor y su asistente, quizás la cosa no habría salido como planeaba. Además alguien tenía que colocar el té de melocotón a Holly Hunter. No es necesario creer en las teorías de que Mercy es un robot, Lex llegaría hasta ahí y mucho más lejos. Cualquier encarnación, Lex, Lex Jr... bueno, cualquiera menos sus precedentes cinematográficos.

6. ¿Cómo ha averiguado Lex la identidad de Batman y Superman?

Como lector de cómics, podría deciros que, por lo visto en los archivos de Lexcorp (sí, esos archivos encriptados con información sobre otros metahumanos que alguno ha confundido con Bing o Google Search) todo parece indicar que Lex cuenta con una especie de variante de Brother Eye, un satélite creado en los cómics por Batman para monitorizar toda actividad metahumana a raíz de un problema de confianza por lo sucedido en Crisis de Identidad.

Y lo haría de manera de manera más extensa, de no ser porque no podría importarme menos. No necesito cinco minutos de metraje con el vilano explicándole al héroe las fases y pormenores de su plan antes de que éste lo eche por tierra. Es irrelevante para el desarrollo de lo que nos están contando, pero sobre todo, es absurdo exigirle a la película que lo justifique. No es complicado para un hombre con la obsesión y los medios de Luthor llegar a obtener esta información. Podéis usar la imaginación y/o la capacidad de asociación con lo que sí se muestra; o seguir quejándoos, total, para lo que sirven...

Y dicho sea de paso, este Luthor, algo sabe de identidades secretas. A fin de cuentas, él mismo dispone de una, y respetando si gusta o no gusta, hay que reconocer que le da sentido y credibilidad al hecho de que ambos héroes le subestimen en un principio

7. ¿Por qué crear una criatura que no puede controlar?

Volvamos sobre nuestros pasos. Luthor quiere que Batman mate a Superman, le provee de todo lo necesario, y le coloca en el punto emocional donde va a estar dispuesto a hacerlo. Y Luthor cree que Batman va a derrotar y matar a Superman. Y no se equivoca. Pero podría fallar, y ahí es donde entra en juego Donatello Doomsday. Algo llamado contingencia (quedaros con esta palabra, porque volveremos).

Y no me invento nada. En el momento de crear a la bestia, podemos escuchar claramente una cuenta atrás. La única utilidad real de una cuenta regresiva que no implique la coordinación de varios elementos (como sí sería que dos personas giren una llave o pulsen un botón al mismo tiempo), es la de poder detener el proceso antes de que finalice. Por eso Superman tiene un tiempo límite, para que en caso de que el plan salga como estaba previsto y no regrese, poder detener la creación de Doomsday.

Más allá de esto, lo mismo da creer que si Doomsday mata a Superman, Lex no podría detenerlo, como creer que sí. A fin de cuentas, es él y no nosotros quien cuenta con el conocimiento de un millón de civilizaciones, ¿verdad?

Con esto cerramos el plan de Lex y nos dejamos los tres últimos puntos para el cierre de este tríptico. Prometo tardar menos. Saludos a tod@s!

lunes, 11 de abril de 2016

10 cosas que todo el mundo ventila como errores en Batman v Superman que para mí no lo son (1 de 2)


Las señales estaban ahí, nunca una película produjo tanto ruido a su alrededor antes de su estreno. Batman v Superman pudo sobrevivir en su primera semana al asedio masivo desde los puntos más variopintos de la red de redes, pero finalmente el poder del clickbait ha acabado dejando una muesca profunda en un producto que ilusionaba a muchos y atemorizaba a otros tantos. Y no se trata de deslegitimar a nadie, no me malinterpretéis, cada uno es libre de generar su propia opinión y expresarla, pero si las tendencias no tuvieran repercusión alguna en el mundo real, nadie se molestaría en crearlas, ¿verdad?

Quienes conozcáis a los chicos de Cinemasins o HISHE, habréis disfrutado con los centenares de vídeos en los que sacan, siempre con mucho sentido del humor, fallos de guión o de ejecución a todo bicho viviente. Si lo reducimos al ámbito del blockbuster, no se salva ni uno, Pero esta vez  lo van a tener realmente complicado para sorprendernos con algo que no hayamos visto. La caza de Batman v Superman se ha convertido en deporte nacional, y lo que es peor, apenas sin sentido del humor.

Partamos de la base tan manida como evidente, de que ningún producto es perfecto. Eso no debería ser óbice para anteponer todo este circo de "busca el error en la escena" a sus muchas virtudes, aunque por las airadas reacciones de algunos, que parecen haber tomado ofensa personal en ella, así lo parezca. Así que me voy a permitir el lujo de ahondar en 10 puntos que por todas partes se ventilan como errores, algunos gravísimos, que en cambio para mí no lo son. 
Aclaro de antemano que cualquier comparación que utilice es únicamente a modo ilustrativo, que parece que haya que andar con mucho ojo de no rasgar la piel de sus detractores...

1. No es una película para todo el mundo, exige ser fan de los cómics para apreciarla

Vamos a dejar clara una cosa, entiendo que la confusión que generan un par de escenas pueda sacar puntualmente de la película, y desviar la atención del conjunto a quien no sabe nada sobre cómics. Pero lo cierto es que, ensoñaciones aparte, el esqueleto de la película solo requiere haber visto Man of Steel para entender el 90% de lo que ocurre durante sus más de dos horas y media, y con un mínimo de atención, su trama principal al completo. 
Sin entrar a compararlas, un 90% es bastante más de lo que se entiende, por ejemplo, en el primer visionado de Matrix Reloaded, sin salir del ámbito del blockbuster.
Para el 10% restante, y como fan, me niego a posicionarme en contra de una película que, por una vez, piensa en mí como tal y se atreve a adentrarse en territorios donde no la creía capaz de hacerlo.
Otra cosa es que haya que ser fan para disfrutarla al máximo, pero para entenderla o disfrutarla moderadamente? En absoluto.

Parece que de repente tengamos que juzgar con mayor severidad que la película se salga de una zona de confort de cara a la audiencia general, que lo que nos ofrezca a la audiencia a la que en última instancia debería tener en mayor consideración: todos aquellos que, más allá de una entrada de cine o un blu-ray, hemos estado años dejándonos las perrillas en cómics, esos libros con dibujitos cuyos paneles, sin ser una adaptación directa, salpican esta película más que ninguna otra hasta la fecha.

Por otra parte, serlo tampoco garantiza la satisfacción. Batman v Superman posee un esqueleto comiquero mucho más clásico que Man of Steel o la trilogía de Nolan, pero aún así, es imposible satisfacer a todos los paladares. Sería tan absurdo como pretender que todos los lectores de novelas tuvieran una mayor o mejor predisposición hacia sus adaptaciones literarias (cuando en muchas ocasiones, como veremos en el punto 2, es a la inversa)

Y voy con la primera comparación ilustrativa, muy reciente además. Deadpool es una película hecha por y para fans, y así es como se ha promocionado en gran medida. Para fans de un personaje bastante poco mainstream, dicho sea de paso. El caso es que de todas las virtudes que quien os habla le puede encontrar, las que me parecen más notables exigen un conocimiento bastante profundo del género, sus precedentes, el dolor causado por X-Men Origins: Wolverine o Green Lantern, la importancia de un traje amarillo, quién es realmente el señor Stan Lee, un tal Ferris Bueller... 
Quítale todo eso, y para mi gusto, se queda en una película resultona, con unos créditos iniciales maravillosos, y un par de buenos punchs entre mucho caca, culo, pedo, pis, paja. Ah, y el chiste de los pantalones marrones que lleva contándome mi padre más de 20 años...
Y sin embargo un buen número de personas, en absoluto familiarizadas con esos precedentes casi necesarios, la tienen también en alta consideración. Más de 700 millones de recaudación en taquilla y sus buenas valoraciones así lo atestiguan. Más allá de si personalmente me parece lógico o no, ¿quién soy yo para decir que se equivocan?

2. Este no es mi Superman, me lo han cambiado

Warner y Zack Snyder tienen entre manos un arma de doble filo llamada Superman. Como símbolo, primer superhéroe pijamero, y patrimonio de la humanidad, podríamos pensar que su capacidad de atracción a una sala de cine es casi tan grande como su popularidad. Sin embargo esto no es del todo cierto cuando te enfrentas a un problema heredado de esa misma popularidad: todo el mundo tiene su propia idea de Superman (y a veces no necesitan más que esa). Desde los más fieles, hasta los que hace décadas que no leen un cómic, pasando por los que solo vieron Superman The Movie, o la serie animada, los fans de Smallville, y un largo etcétera. Una idea arraigada durante años que hace que a algunos les resulte muy difícil aceptar la de otros. 
A un servidor siempre le parecieron más interesantes las historias que presentan a un Superman con conflictos, debilidades, o simplemente lidiando con problemas muy humanos, bien sea en la continuidad principal (Superman grounded, Para el hombre que lo tenía todo, Paz en la Tierra...), bien bajo el sello Elseworlds o no exactamente dentro de continuidad (Kingdom Come, All Star Superman, Qué le ocurrió al Hombre del mañana?...), o bien en otros medios (la semilla germinal de Superman II, mucho más interesante que su predecesora, aunque víctima de una ejecución problemática e irregular).
Aún así, entiendo que para un buen número de personas, el concepto "Superman", el símbolo, el héroe, el hijo predilecto, pueda estar por encima de todo lo demás.
De todas maneras, y ahí viene mi problema, ni siquiera en esos casos encuentro afrenta alguna en la película. Si bien en Man of Steel nos encontrábamos con un Superman en pañales que se veía obligado a hacer frente a Zod mientras todavía intentaba decidir si realmente quería (y podía) ser ese tal Superman, las cosas han cambiado bastante en 18 meses.
Aunque todavía primerizo, en esta nueva entrega ya encontramos al héroe por convicción. Clark tomó su decisión, quiere ser ese héroe, y está dispuesto a intentar vivir a la altura de esa responsabilidad.
Creo que aquí existe un pequeño problema de entendimiento. Al inicio de la película, Superman es considerado mayoritariamente como un héroe. Tiene una estatua en su honor, y tal como especifican un par de escenas implicando a Bruce Wayne o a Perry White, cuenta con el beneplácito de la mayoría de la opinión pública. Sin embargo, mucha gente parece haber entendido, sin que la película lo especifique en ningún momento, que la opinión general está ampliamente dividida desde el minuto uno.
No es sino a raíz del incidente internacional y la explosión en el senado cuando se produce esta división tumultuosa, y cuando Superman es asaltado por la duda y la culpabilidad. Pero a pesar de este bache, si recapitulamos, nos encontramos con el siguiente bagaje final: Superman salva a decenas de personas, se culpa a si mismo cuando no consigue hacerlo, planta cara a Batman por sus métodos y finalmente le salva de si mismo (luego lo vemos en profundidad), se coloca delante de una bomba nuclear lanzada por aquellos a quienes intenta proteger para asegurarse de que Doomsday reciba el impacto, y en última instancia, pese a las dudas previas y al bombardeo, vuelve a sacrificarse para salvar al mundo, exponiéndose indefenso al monstruo bajo los efectos de la kryptonita. 
Mientras que Batman ha cedido en gran medida a la amargura (la rabia, la sensación de impotencia...) y Wonder Woman confiesa que se retiró del mundo, Superman emerge como el mayor héroe incluso en su hora más oscura, tras su mayor fracaso, y sin el apoyo unánime de aquellos a quienes se prometió proteger cuando decidió qué clase de hombre quería ser. Y digo yo, como balance heroíco no está mal ¿verdad? Es muy fácil ser Superman cuando todo el mundo te ve como tal, pero hay que tener nos buenos meteoritos y un corazón más grande que la dichosa S para morir también por quienes te cuestionan y hasta por quienes te odian.

¿Superman? A tomar por culo!
3, 4, 5, 6 y 7 El plan de Lex

Teniendo en cuenta que el plan de Lex es el eje sobre el que gira la mayor parte de la trama, es normal que tener problemas con él equivalga casi irremediablemente a una valoración negativa del conjunto. Hay quien incluso afirma que no tiene plan alguno... Imagino que la culpa es de Nolan, por hacer creer al personal que un tipo que tiene calculados al segundo la mayoría de sus movimientos es en realidad un agente del caos que no responde a plan alguno (abro paraguas)

3. ¿Por qué iba un terrorista internacional a entrevistarse con Lois Lane?

Nunca dejan de sorprenderme las dificultades que a veces parecemos experimentar para reconocer elementos de nuestro propio mundo cuando se trasladan a la ficción. 
Históricamente, los Estados Unidos han apoyado o financiado a individuos o grupos internacionales que más tarde se han convertido en su enemigo. Hablar por ejemplo en primera persona con uno de estos individuos (o potenciales cuanto menos) suena como algo en lo que una ganadora del Pulitzer podría estar interesada. Muchos parecen interpretar que esto sería como entrevistar a Osama después del 11-S; yo creo que más bien sería como hacerlo bastante antes.
¿Y qué obtiene a cambio la otra parte? ¿Por qué no hacer sus cosas de terrorista en Youtube y que lo vea todo el mundo? Pues posiblemente pudiera obtener más que El Chapo dejándose entrevistar por Sean Penn y una celebrity mexicana... 
En primer lugar, este supuesto terrorista (recordemos que Lois Lane pregunta, no afirma) podría tener algo que decir, algo que ganaría muchísima más repercusión, y sobre todo credibilidad bajo la firma de una periodista americana de reconocido prestigio que un vídeo random que podría salir de cualquier parte y que sería fácilmente manipulable.
Si nos queda una pregunta de todo esto, para mí no tiene nada que ver con Lois y su presencia allí, sino con los mercenarios de Luthor y cómo consige infiltrarlos en esa situación. Eso, en cualquier caso, es un cabo suelto, pero no un error. No queda explicado, pero no entra en contradicción con ningún otro punto de la película.
Explicarlo absolutamente todo mediante diálogos sería sobre-expositivo y catastrófico para un primer acto que ya de por si ha parecido saturado a más de uno.
Y directamente relacionado con esto, llegaríamos al punto 4.

(...continúa en la parte 2)

lunes, 10 de agosto de 2015

Ex machina (Alex Garland, 2015): ¿Sueñan los Nerds con Alicias Vikander eléctricas?


Después de dos novelas adaptadas con un resultado dispar (La Playa y Tesseract) y cuatro guiones más o menos exitosos, de los que, como mínimo, podemos decir que ninguno es un completo desastre (28 días después, Sunshine, Nunca me abandones y Dredd), el británico Alex Garland debuta tras las cámaras con uno de esos proyectos que inesperadamente acaba asomando la cabeza en salas comerciales a nivel internacional.

Porque en apariencia, Ex Machina es una película pequeña en un envoltorio pequeño, con pocos actores, pocos escenarios, relativamente poca innovación, y de seguro, poca promoción. Y pese a todo, ha conseguido convertir sus 15 millones de presupuesto en 36 millones de recaudación, pudiendo ser considerada a efectos de porcentaje, un éxito comercial. No perdamos de vista que, pese a las mareantes cifras de los grandes estudios, generar cuanto menos (aplicando la generalista fórmula del doble del presupuesto) 6 millones de beneficio neto tras unos dos años de trabajo, es algo que todos firmaríamos con los ojos cerrados. Y todo ello compartiendo cartel con los todopoderosos Vengadores...

Y decía lo de relativamente poca innovación porque, de entrada, ninguna de las premisas de Ex Machina parece especialmente fresca, evocando desde el clásico Frankenstein hasta la reciente Her, pasando por Blade Runner e incluso Weird Science. Y puede que ninguna de las reflexiones que plantea sean originales por si mismas de manera aislada. Pero quizás el conjunto de todo ello sí que lo sea. Porque dependiendo del espectador, nos invita a reflexionar sobre el ego, o la inseguridad, incluso centrada en el género masculino, si consideramos, y así lo interpreto, que ninguna elección de género es casual en esta cinta. Uno puede ver una metáfora de la misma evolución humana, o una vuelta de tuerca al concepto de matar a Dios para convertirse en Dios (siempre hablando desde un punto de vista antropológico, nunca teólogico, del que huye acertadamente).

Pero aún así, no es un visionado fácil de recomendar. Estructuralmente se centra en la exposición, algo que personalmente no me supone un problema, pero que podría aburrir a quien se aproxime a ella con una expectativa diferente. Presenta un único conflicto argumental (que no intelectual), aunque eso sí, latente a través de una gran atmósfera durante los dos primeros actos, y un desenlace con un giro que tal vez muchos calificarán de previsible. Valiente afirmación a toro pasado, cuando realmente, llegado el momento previo a la resolución, apenas quedan dos alternativas posibles.
Tampoco me atrevo a recomendarla en función de una agrupación del espectador por gustos, ya que podría decepcionar a quien espere grandes dosis de tecnología o ciencia-ficción, conceptos que están ahí únicamente como vehículo.

La única manera de enfocar esta recomendación es en función de la sensibilidad particular del espectador. Ex Machina no habla de Inteligencia Artificial, sino de la humana y de un reflejo muy concreto y condicionado en un organismo cibernético. No necesita fundamentar su solidez en un giro de guión que, por novedoso y sorprendente, acabe eclipsando un desarrollo vacío, como hiciera en su día Shyamalan con El sexto sentido (si alguien se toma la molestia de revisionarla con un mínimo de espíritu crítico). Más bien al contrario, lo que pueda perder en efecto sorpresa, lo gana dotando de un mayor sentido todo lo expuesto con anterioridad. Claro está, siempre que como digo, el espectador se haya dejado seducir por esa exposición.

Sin duda el resultado final se podría haber beneficiado de algo de metraje adicional (tampoco demasiado) que fundamentara algo más algunas escenas, o de la reescritura de alguna parte concreta, o de la visión de un realizador más experimentado. Pero en opinión de quien os habla, eso no desmerece un esfuerzo más que digno, incluso notable.

Porque independientemente del poso (algo muy personal) que os pueda dejar o no su visionado, hay ciertas cosas que nadie puede negar de manera objetiva. En primer lugar, sitúa de manera incontestable a Alicia Vikander en el mapa, como uno de los talentos jóvenes a seguir muy de cerca en los próximos años. Y aunque su actuación serena y su presencia angelical puede para algunos eclipsar todo lo demás, yo no iría tan lejos como para decir que se roba la película.



Porque, como si de un paralelismo con su propio desarrollo se tratase, todos los actores cumplen su papel, pero me gustaría mencionar especialmente a Oscar Isaac, sobre quien recae la responsabilidad de generar gran parte de la atmósfera de la película durante al menos tres cuartas partes de su metraje. Sea de manera presencial o implícita, pero sustentada en los matices de sus minutos en pantalla. Un actor con multitud de registros que merece un espaldarazo comercial más pronto que tarde, y que por desgracia, no apunta que vaya a conseguir con X-Men: Apocalypse, que ya le ha puesto en el ojo del huracán por un trabajo bastante desafortunado en lo que a caracterización se refiere. Aún así, no será la primera víctima de las caracterizaciones de Bryan Singer, territorio que ya ha pisado algún grandísimo actor como Ian McKellen. Desde aquí, la mejor de las suertes Oscar.

-¿Apocalypse? Qué bien, eh?
-Cállate Weasley...
Así pues, la conclusión general es que la suma de conceptos y situaciones vistos con anterioridad, sí pueden dar lugar a un producto que al menos se sienta como algo fresco. Si sóis de los que no tenéis problema con lo enumerado, os invito a darle al menos una oportunidad a esta propuesta, a la que, aunque no acostumbro a dar notas numéricas, voy a puntuar con un 7 (sólido).

Ya sabéis, si no estáis de acuerdo con lo expuesto, si queréis acordaros de mí por la recomendación (en cualquiera de los dos sentidos), o compartir cualquier otra cosa conmigo, podéis hacerlo a través de la sección de Comentarios, o de las redes sociales enlazadas en el blog.
¡Saludos a tod@s!


miércoles, 23 de julio de 2014

Recordatorio de proyectos en marcha.

Antes de colgar una nueva review, aprovecho para recordar a los seguidores del blog que aún no estén familiarizados con el resto de actividades, los diferentes proyectos entre los que actualmente repartimos nuestro tiempo.

Como algunos ya sabréis, en el margen derecho del blog podéis encontrar un reproductor integrado con acceso a los últimos programas de "El DeLorean de M&M", el podcast de cine, TV, y cómic que conduzco junto a mi amigo y co-propietario Miguel, al que tarde o temprano espero que veáis también por el blog, y que supone el eje central sobre el que pivotan el resto de proyectos. El que se lleva más horas y más dedicación, eso sí, siempre con gusto. Podéis encontrarnos en ivoox, itunes, o escucharnos a través de cualquier lector de feed. También disponemos de un grupo bastante majo en Facebook, donde los oyentes y nosotros compartimos noticias, bromas, penurias, cabreos e impresiones. Por último, tenemos un perfil en Ask.fm que vamos atendiendo con cierta regularidad, donde podréis saber más sobre el programa y sobre nosotros a través de vuestras preguntas. Pero sin pasarse...



En el mismo enlace podéis encontrar también el spin-off del DeLorean, homónimo al blog, creado simplemente para poder mantener la actividad "en las ondas" cuando no sea posible grabar un DeLorean de pleno derecho, es decir, cuando nos sea imposible grabar juntos pero aún así tengamos tiempo y ganas de comentar algún material aunque sea por separado. Podéís utilizar también las mismas redes sociales para lo referente a este podcast (y al blog).


Por último, os traemos "Yo no fiché a Romerito", un podcast deportivo centrado en el mundo del fútbol, y de manera especial (aunque no exclusiva) en la actualidad blaugrana. Uno de los poquísimos podcasts aficionados que podréis encontrar al respecto, presentado en forma de tertulia, y como siempre con un toque de humor y mala leche. Aunque Miguel cuenta con mi opinión en la toma de decisiones, y también participo como contertulio fijo (pese a que últimamente parecen haberme degradado a imitador residente), la autoría del programa se le debe adjudicar a él. Algo que no menoscaba en ningún sentido el aprecio o la ilusión que un servidor pone en el proyecto. Tampoco es que aportemos un formato novedoso o rompedor, pero sí que el programa viene a llenar un hueco donde los aficionados barcelonistas no disponían de muchas alternativas sonoras de este tipo. Y así parecen ratificarlo los buenos números del programa en muy poco tiempo.



Os mantendremos informados de cualquier cambio o novedad, y os esperamos por las redes sociales o cualquiera de las secciones de comentarios.

¡Saludos a tod@s!

miércoles, 25 de junio de 2014

God bless America (2011, Bobcat Goldwaith).


Cada cierto tiempo, una cinta relativamente desconocida se presenta y se nos descubre con una facultad maravillosa que cada día abunda menos: la capacidad de sorprender incluso a los cinéfagos más escépticos como un servidor.

Frank es un hombre de mediana edad que vive sumido en el hastío. divorciado, y con su ex-mujer alejando cada vez más de él a una hija con la que ya de por si siente que ha perdido cualquier conexión. En un rocambolesco sinsentido, que bien podríamos calificar como ser más papistas que el Papa, también perderá su trabajo. Como guinda al pastel, su médico le dará muy malas noticias respecto a las jaquecas que sufre. En este marco, Frank tiene una revelación, y decide que tal vez no deba dejar este mundo solo. En su cruzada, el destino le depara una cómplice inesperada, una adolescente llamada Roxy, con la que vivirá una serie de encuentros y desencuentros.

God Bless America se lanza a tumba abierta a una temática arriesgada, y huye de la sutileza visual para entrar, sin dejar el tono de comedia, en la sutileza de conceptos como la libertad de expresión, (degradada a una especie de aquí vale todo ficticio, puesto al servicio de la banalidad y la descalificación), la educación (que no el sistema educativo), o la verdadera naturaleza del respeto, y más aún, del auto-respeto.

Pero hacerlo a punta de pistola y con una escena inicial que puede llegar a herir muchas sensibilidades, es un acto de valentía a elogiar. O de inconsciencia, algo en cierto modo casi igual de admirable en un medio tan vigilado como el cine.

Poner a tus protagonistas a matar, selectiva o casi casualmente, a quienes deciden ignorar ciertas reglas universales de comportamiento, es un tema muy delicado en un país donde acontecimientos de una naturaleza similar ocurren con relativa frecuencia, generando siempre un gran revuelo social. Revuelo, aunque raramente reflexión.

Pero no conviene olvidar que tenemos entre manos una comedia, la cual además, llegado un momento, tiene el acierto de recordarnos que ni siquiera sus protagonistas deben ser tomados demasiado en serio. Todo ello bajo una superficie controvertida y provocadora, pero que en el fondo solo nos propone elementos de reflexión cotidianos. Cotidianos, y debido a nuestra asimilación entusiasta del modelo social que critica la película, casi universales. Bien podríamos llamarla God Bless "ponga el nombre de su país aquí".

Por desgracia, pese a que en cuanto intenciones se refiere merecería un notable alto, la puesta en práctica acaba adoleciendo de cierta falta de ritmo en el su tramo medio, y patinando en el uso de algunos clichés que no se insertan de manera tan inteligente como otros. Pero tal vez en este caso particular, deba ponderar más lo primero que lo segundo. O tal vez,  sumándome a la propuesta de la propia cinta, tampoco debáis tomarme muy en serio.

jueves, 12 de junio de 2014

King of Devil's Island ("Kongen av Bastøy". Marius Holst, 2010): Un drama carcelario lleno de grises.


Inspirada por los hechos reales ocurridos en el centro penitenciario para jóvenes de la isla Bastoy a principios del siglo XX, King of Devil's Island nos entrega un metraje que combina con acierto algunos de los clichés más habituales del género carcelario y el drama juvenil con una serie de dilemas morales que laten bajo su superficie. Si a esto le sumamos una fotografía magnífica, una gran banda sonora, y actuaciones convincentes, el resultado final es notable.

Si bien no nos deja con la satisfacción instantánea que pueden producir otras cintas de este estilo después del tour de sufrimiento de sus protagonistas, sí que deja un poso sobre toda una serie de cuestiones que conviene no perder de vista. Para quien os habla, sin tener nada en contra de la fórmula clásica sino más bien al contrario, también son de agradecer propuestas diferentes, donde los buenos no sean tan buenos ni los malos tan malos, donde la línea entre victoria y derrota, o conveniencia y convicción sea difusa y difícil de trazar.

A través del paralelismo con un relato sobre un arponero y una ballena, la película nos narra la llegada de Erling, un joven impulsivo y de fuerte carácter, a la isla de Bastoy. Su aparición alterará el orden y la disciplina impartidos por el Bestyreren (Stellan Skarsgard), que intentará doblegar su voluntad como en su día hizo con Olav, actual "líder" del barracón C a punto de obtener su libertad, y al que será asignado el nuevo recluso.

Hasta aquí, como dije, todo más o menos normal: nuevo gallo en el corral, revolución en la granja. Tenemos además otros elementos clásicos, como el recluso apocado que debe lidiar con un abuso incluso mayor que el que reciben sus compañeros, o el hecho de que, salvo rumores de pasillo, no sepamos exactamente qué ha hecho cada uno de ellos para acabar allí. Pero lo interesante empieza aquí; las acciones de Erling, si bien moralmente correctas desde un punto de vista individual, pueden desembocar en consecuencias tan negativas para el grupo, que la consideración ética tal vez no pueda ser la misma desde un punto de vista colectivo. En contraposición, la obediencia de Olav puede tener también consecuencias terribles para individuos concretos, no solo a costa de su propio interés, sino del de la mayoría del grupo, haciendo que ninguna de las posturas sea la correcta en términos absolutos. Equilibrar las responsabilidades, especialmente en situaciones límite, no debería ser fácil para ningún líder, y esta historia es un claro reflejo de ello.

Otro ejemplo es el personaje de Skarsgard, que se mueve casi constantemente entre los extremos de la escala de grises. Se trata de una suerte de alcaide, bajo cuya jurisdicción ocurren algunos abusos injustificables; aunque pueda parecer que en ocasiones mira hacia otro lado con indiferencia, en otros momentos parece contener una preocupación genuina por los chicos ante el descubrimiento forzoso de algunas circunstancias. Nunca nos queda del todo claro si las medidas aplicadas (o no), son fruto de sus propias convicciones, o simplemente lo más cercano a un mal menor que es capaz de procurarles.

Si buscamos un villano más clásico y visible, lo encontraremos en la figura de Brathen, que siguiendo con la analogía con el género carcelario, vendría a ser como el jefe de los guardas, al que probablemente lleguéis a odiar profundamente.

En esta historia a veces es más importante lo que no se ve, lo que no se dice, dejando que nos aproximemos a los personajes y ahondemos en ellos con una visión más personal, y por lo tanto única; algo que siempre me ha parecido una escritura muy inteligente, efectiva para una película, pero a la vez muy complicada de llevar a cabo. No es que no quiera desarrollar a los personajes, es que prefiere ir ofreciendo detalles, silencios, miradas y matices, y que sea el propio espectador el que haga ese ejercicio.

Puede que en su tramo final la película se tome alguna licencia conveniente, y que la correlación con el relato del ballenero pueda resultar un poco confusa, o demasiado insistente en ocasiones, pero en su conjunto me parece una cinta muy recomendable, y que merezca probablemente más de un visionado.

¡Saludos a tod@s!

lunes, 2 de junio de 2014

X-Men: Días (o trámites) del futuro pasado. NOT the best superhero movie ever.


Antes de meternos de lleno con el análisis, dejadme ponerme al día con los que aún seguís (o llegáis por primera vez a) este blog. Sé que mi actividad reciente, por decirlo de alguna manera, ha sido más bien escasa. Lo cierto es que poner en marcha un podcast como el DeLorean de M&M, con especiales que requieren muchas horas de visionados, consume tiempo y energía. Y se consume con gusto, pero tanto una cosa como la otra, son finitas y a veces demasiado limitadas. Por mi parte, he cometido el error de mezclar audiencias, creyendo que cualquier entrada publicada de temas a tratar en el podcast sería caer en la repetición. Pero lo cierto es que, aunque puedan ser en parte coincidentes, seguramente las audiencias no son las mismas. Tampoco lo tienen por qué ser los contenidos, y con ese espíritu afrontaremos esta nueva etapa, en la que me planteo retomar el ritmo de al menos una entrada semanal.

Dicho esto, si sois parte de la audiencia del DeLorean, podéis reservaros para escuchar estas mismas opiniones en el programa. Así pues, empecemos, por la parte sin spoilers de esta review.

Trámites del Futuro pasado

Después de ver y madurar la película, me queda la sensación de que Singer la ha convertido en un mero trámite para volver a hacer "suya" la franquicia después de "The Last Stand" y "First Class", intentando dar un final más digno a "sus" X-Men, a los que nos referiremos como la antigua formación, y tomar posesión de los de Vaughn, a los que nos referiremos como la nueva formación. Por el camino, intenta también solventar varios problemas de continuidad, y digo intenta porque, como veremos más adelante, no siempre lo consigue. Pero eso será en la parte con spoilers.

En primer lugar he de decir que en este caso he apartado por completo mis "prejuicios" de comiquero. Esperar a estas alturas una película fiel al material original, no sólo sería ingenuo, sino también ilógico. Para empezar la franquicia cinematográfica ha alterado tanto la cronología de las formaciones, que en ningún caso podría plantearse a Kitty Pryde como centro de esta historia. En segundo lugar, en ningún caso podría tratarse de un mismo evento desencadenante cuando ya se ha utilizado al senador Kelly en las dos primeras películas. Aún así, cometí nuevamente el error de esperar algo más.

Pues bien, no sé si será por mi estado febril el día que fui a verla, pero el caso es que me encuentro ante una película que no sé muy bien como calificar, pero que a ratos se me ha antojado vacía y aparente. Es cierto que no está falta de ritmo, y posiblemente no llegue a aburrir a nadie. En mi opinión, pese a su tono solemne, quizás sea la que tiene más y "mejor" humor de la franquicia.

La película arranca con una de las mejores escenas firmadas por Singer, con los vestigios de los X-Men haciendo cosas de X-Men, cierto. Pero la verdad es que a partir de ese momento, la película carece de todo lo que esa escena inicial promete. Casi sin acción, sin villano, sin X-Men, y por momentos diría que hasta sin alma. Ese alma que sí tenía First Class y que aquí no he llegado a encontrar pese a las buenas intenciones de todo el talento puesto ante las cámaras.

Puesto, que en ningún caso aprovechado. Michael Fassbender es, a excepción de un momento puntual, una sombra del fantástico Magneto que nos presentó Vaughn, quedando a merced de un personaje tan impulsivamente bipolar como siempre ha sido el Magneto de Singer. Y puede que no salte tanto a la vista porque, si bien tanto Fassbender como McKellen tienen tablas más que suficientes, el primero tiene algo más de carisma para lidiar con la falta de justificaciones en un guión que atropella demasiado algunos acontecimientos, en pos de una carga emocional que a mí no me ha llegado en ningún momento. Más adelante lo desgranaré un poco más. Un Peter Dinklage capaz de comerse la cámara, semana sí, semana también, en una serie de TV con decenas de personajes, que pasa por esta historia sin pena ni gloria. Un Patrick Stewart que parece estar más para que le den sopitas que para liderar un grupo mutante. Es cierto que el que tuvo retuvo, pero también lo es que la edad no perdona, ni siquiera al profesor Xavier.

No os engañéis, por más mutantes que aparezcan, aquí solo importan los jóvenes Charles, en menor medida Eric, y sobre todo Raven. Todo lo demás es accesorio, incluso el bueno de Lobezno pese a aparecer prácticamente en cada plano. Aunque se agradece que por una vez no sea el centro de la historia, se le sigue situando en una posición crucial tanto al principio como al final de la cinta.

En resumidas cuentas, creo que es mejor que La decisión final (o la primera X-Men), pero bastante inferior a First Class, siendo una secuela en cierto modo a ambas, aunque al meter Lobezno Inmortal en continuidad, hay un error en ella. Pero eso tambén lo profundizaré más adelante.

Para acabar, los autoguiños sobran un poco, la verdad, y como conclusión positiva, parece que la antigua formación se retira de la circulación y seguiremos adelante con McAvoy, Lawrence, Fassbender y compañía, y un montón de posibilidades a explorar. Y Lobezno, claro...

Vayamos ahora a por los spoilers.

La dichosa continuidad

Como ya he dicho en otras ocasiones, cuando uno trabaja con un medio como el cómic, los errores de continuidad son el pequeño precio a pagar por décadas de historias, con los personajes pasando por las manos de decenas de creadores, editores, e incluso varias generaciones de lectores. Es algo que uno asume con naturalidad como lector. Lo que no me parece admisible es que cuando hablamos de una saga de CINCO películas más DOS Spin-offs, se produzcan errores tanto o más graves en esta continuidad, con una última película dedicada en gran parte a solucionarlos.

Los más visibles. Empecemos por Stryker. Sí, William Stryker, el hombre que forjó el Adamantium en el esqueleto de Logan, aparece como un joven militar en 1973.


Pero, un momento... ¿William Stryker no reclutaba a Logan en la guerra de Vietnam en "X-Men Origins Wolverine"? ¿Y por qué era 20 años mayor entonces de lo que es en 1973, donde además, nunca ha conocido a Logan? Si con siete películas, ya tengo que considerar una fuera de cánon, mal vamos.


Segundo: las garras de Logan. Sabemos que al final de "The Wolverine" (Lobezno Inmortal) Logan pierde las garras de Adamantium. En este caso no pueden decirnos que la película está fuera de continuidad, puesto que bien se empeñaron con las escenas de Jean Grey en dejarnos muy claro que sucedía en algún momento tras su muerte. También dejaron muy claro con la escena post-créditos que todo ocurría poco antes de esta nueva película. Pues bien, mágicamente sus garras vuelven a estar forjadas de adamantium sin explicación alguna. Quizás solo para que, cuando viaja al pasado, pueda comprobar que el viaje ha funcionado en esta escena (en lugar de mirar por la ventana).


Eso sí, una vez vuelve a despertar en el futuro y comprobar que todos sus amiguitos muertos están bien, no se le ocurre mirar qué ha pasado con su vida en esos años, si volvió a vivir el calvario del adamantium o tuvo una vida mejor. Todo porque no conviene de cara al espectador. Pues un servidor no les compra la moto, lo siento.

Tercero. El flashback de Jean Grey ¿Recordáis esta escena?


Es cierto que este error ya se arrastra desde First Class, hay que ser justos, y en cierto sentido intenta justificarse, pero hay que hacer un gran esfuerzo para verlo. Como el guión no se ha molestado en hacerlo (porque sabe que, en última instancia, es imposble), ya lo hago yo por vosotros. Sabemos que la droga de Bestia (llamémosle así) permite a Xavier caminar. Sería posible que, ante el "descubrimiento" de Jean Grey y el peligro de su potencial, Charles y Eric firmaran una "tregua" temporal para acercarse a ella. Pero, un momento... usando la droga, Xavier no podría usar sus poderes, así que, o no podría andar, o no podría hablar mentalmente con ella. Así pues, error insalvable.

Y podría haber más, insisto, no relacionados con los cómics sino con su propia continuidad, pero no quiero encallarme en este punto.

Hablando de la droga de Bestia

Como recurso se podría calificar de acierto. La verdad es que por un momento temí que habían confundido a Bestia con Hulk, y éste se transformaba como fruto de la ira. Pero no, la droga le permite controlar a voluntad su mutación. Y remarco, CONTROLAR, en ningún caso hacerla desaparecer. No puedo considerar más que un error el hecho de que el centinela deje de atacarle por haberse inyectado en una de las escenas finales. Se supone que los centinelas detectan las células mutantes, y transformado o no, Hank McCoy es un mutante. La droga puede inhibir el efecto de esas células mutantes en su organismo, pero en ningún caso hacerlas desaparecer. Facilón, facilón...

Guiños, sí, pero tampoco es para tanto

No calificaría en ningún caso esta película como una sucesión de guiños. He visto más en un capítulo de Arrow... Si eliminamos los autoguiños a la propia franquicia cinematográfica, nos quedan muy, muy pocos.

La analogía de los cromagnones y neanderthales es una de las pocas frases de peso de Dinklage, guiño a la obra original.

La escena en la que Magneto atraviesa a Logan con las barras de metal es un guiño a una escena inversa, en la que arrancaba el adamantium de su cuerpo.


La pelea entre bestia y Lobezno en la Mansión recuerda varios momentos de los cómics, uno de los que más recuerdo, curiosamente, en los Astonishing X-Men... de Whedon!


La paternidad de Quicksilver. Guiño a medias, demasiado en coña para lo importante que es en sí. "Mi madre conoció a un tipo así" (wink, wink). Parece que en lugar de Magneto hablemos de Julio Iglesias...

Si, como yo, sois de los ilusos que esperaba ver una bola rápida (Coloso lanzando a Logan a toda leche contra un Centinela) "real", os acompaño en el sentimiento. Tal vez en otra vida tengamos más suerte...

Y hablando de Quicksilver...

Puede que Quicksilver haya sido una de las peores estrategias a la hora de promocionar la película. Pero lo cierto es que SÍ, sorprendentemente "la escena" de Quicksilver es divertida, y está muy bien hecha. Lo que no me parece normal es que nadie se queje de que una escena humorística y de transición tenga más peso que el desenlace de la trama en el pasado, por ejemplo.

Los momentos Maestro Yoda

Me cuesta distinguir dónde está el umbral de la pretenciosidad para la crítica. LEs cierto que los discursos emotivos le pegan mucho al Xavier del futuro, y la escena en la que habla consigo mismo no está de más, aunque si os paráis a pensarlo, tampoco es tan importante... A fin de cuentas, no se trata de un hombre tratando de convencer a otro para encontrar la fuerza que él nunca encontró. Sabemos que Xavier acabó superando esa crisis y convirtiéndose en el líder que los mutantes necesitaban, simplemente se estaba tomando un tiempo. Por lo tanto, la única finalidad de esa conversación, es adelantar ligeramente esa recuperación para evitar un evento que, por aquel entonces, nadie podía prever, y mucho menos anticipar sus consecuencias.
Y lo que ya no es ni medio normal es que hasta Lobezno tenga frases que firmaría el mismísimo maestro Jedi. ¿Emotivo? Pues para mí no tanto...

Y bueno, hasta aquí el tocho analizando la película, prometo ser más breve en el futuro, pero así de paso he ordenado mis ideas de cara al próximo programa. En definitiva, no es la mejor película de superhéroes, pero tampoco la peor.
Espero vuestros comentarios, reflexiones, o lo que os apetezca.
¡Salud@s a tod@s!

viernes, 27 de septiembre de 2013

Podcast: Especial películas sobrevaloradas

Hola a tod@s!! Hoy os traigo una nueva edición del podcast que en breve estrenará varias novedades como nueva imagen, nombre, y presencia en ivoox e itunes.

En esta ocasión, cada uno hemos elegido una película, a nuestro entender sobrevalorada, para exponer con un punto de mala leche por qué nos lo parece y debatirlo un poco entre nosotros.

Aclarar que SOBREVALORADA no quiere decir que pensemos que sean malas películas, sino que su impacto o valoración general por parte del público o la crítica no se corresponde a la que nosotros consideramos la adecuada. Cada uno habla por sí mismo, ya que como veréis, en algún caso no coincidimos.

Elchivas quiso hablar de payasos y optó por "La vida es bella".



Yo me decanté por "El sexto sentido", y la verdad es que la puse a caer de un burro, en una de mis participaciones más vehementes hasta la fecha.



Nails fue el más osado y se tiró a tumba abierta a por un intocable, "Taxi Driver". Antes de empezar a echar espuma por la boca, os recomiendo escucharlo entero, ya que el tema no es tan grave como parece; al final se acota casi todo al guión. La disparidad de opiniones provocó un acalorado debate que hizo que esta parte se extendiera hasta prácticamente las dos horas, pero nos llevamos bien y no llegó la sangre al río. Incluso alcanzamos puntos de entendimiento en algunos aspectos.



Como dije, pronto podréis descargar estos episodios a través de ivoox e itunes. También enlazaré el gadget de ivoox al blog, pero que eso no os impida visitar el canal de Nails, suscribiros o marcar los vídeos como favoritos si os parecen interesantes. Esperamos que os guste.

URL's directas en youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=xL1kanbPN-0
http://www.youtube.com/watch?v=nT2XTubm32g
http://www.youtube.com/watch?v=davsmnbxa1c

¡¡Saludos a tod@s!!